Tomás Bulat advierte: El fallo de YPF no es una licencia para el estatismo
La victoria judicial del Estado argentino en el litigio por la estatización de YPF en 2012 ha reavivado un debate crucial en el establishment financiero: ¿fue la intervención estatal la condición necesaria para el despegue de Vaca Muerta? El economista Tomás Bulat abordó esta cuestión, subrayando que el fallo no representa un triunfo partidario, sino el resultado de una postura jurídica coherente mantenida por la Procuraduría del Tesoro a lo largo de más de una década, resistiendo cambios de gobierno. Para Bulat, el éxito es la 'cosecha de un trabajo sostenido por varias administraciones'.
Sin embargo, Bulat lanzó una advertencia clara: el resultado favorable no debe interpretarse como una habilitación para futuros avances del Estado sobre el sector privado. El especialista alertó contra la tentación del 'estatismo como política', argumentando que una lectura errónea del fallo podría llevar a una peligrosa expansión de la intervención estatal.
La advertencia de Bulat señala una tensión fundamental en la política económica argentina. El fallo, si bien cierra un capítulo legal de larga data, abre un nuevo frente de incertidumbre sobre el futuro rol del Estado en la economía. La preocupación central es que el precedente pueda ser malinterpretado, generando presiones para nuevas intervenciones que, según el economista, podrían 'llenar de demandas' al país y desincentivar la inversión privada, justo cuando Argentina necesita estabilidad para consolidar el desarrollo de Vaca Muerta y enfrentar la inflación.