Rusia lanza nueva ofensiva contra VPN para reforzar censura digital y aislar plataformas extranjeras
El gobierno ruso ha iniciado una nueva campaña para estrangular el uso masivo de redes privadas virtuales (VPN), una herramienta clave para eludir la censura en internet. El ministro de Desarrollo Digital, Maxud Shadáyev, admitió abiertamente que el objetivo de las autoridades es "reducir el uso de VPN", especialmente extendido en las grandes ciudades y entre la población joven. Esta ofensiva busca, en esencia, restringir el acceso a plataformas extranjeras que, según Moscú, se niegan a cumplir con la legislación rusa en materia de seguridad y lucha contra el terrorismo.
La estrategia incluye medidas concretas de presión económica y técnica. Las autoridades han propuesto a los operadores de telecomunicaciones que cobren tarifas adicionales a los usuarios cuyo tráfico internacional mensual supere los 15 gigabytes, un umbral que afectaría directamente a quienes utilizan VPN de forma intensiva. Además, según informaciones del portal Meduza, el Ministerio de Desarrollo Digital planea prohibir directamente el uso de ciertas VPN, cerrando aún más el cerco digital.
Esta escalada representa un endurecimiento significativo del control sobre el espacio informativo ruso. Shadáyev hizo una clara alusión a Telegram, señalando que con algunas plataformas se intentó "en vano" llegar a acuerdos durante largo tiempo. La campaña no solo busca bloquear el acceso a recursos prohibidos, sino también ejercer presión sobre las grandes plataformas internacionales que operan al margen de la supervisión estatal, consolidando un internet soberano bajo estricta vigilancia.