Hospital Italiano: Robo de fentanilo y propofol alimentaba fiestas privadas, revela investigación judicial
Una investigación judicial y una auditoría interna en el Hospital Italiano de Buenos Aires han destapado una red que organizaba fiestas privadas donde se consumían fármacos de uso hospitalario robados de la institución, específicamente el potente anestésico propofol y el opioide sintético fentanilo. El caso salió a la luz tras la muerte del residente Alejandro Salazar, del Hospital Rivadavia, quien fue hallado sin vida en un departamento de la calle Juncal. Allí se encontraron frascos de propofol procedentes del Hospital Italiano, lo que activó las pesquisas.
En el centro de la trama aparecen dos profesionales del Hospital Italiano que fueron separados de sus cargos y luego imputados por la justicia. Las investigaciones avanzan para determinar el alcance de la red, los mecanismos de desvío de los medicamentos controlados y la lista completa de participantes en estos encuentros. El uso recreativo de estas sustancias, especialmente el fentanilo, conlleva un riesgo extremadamente alto de sobredosis y muerte, lo que agrava la gravedad de los hechos.
El caso expone una grave falla en los controles de seguridad y cadena de custodia de fármacos de alto riesgo dentro de una prestigiosa institución médica. La investigación paralela del hospital y la justicia busca no solo responsabilidades penales, sino también cerrar las brechas que permitieron el desvío. El escándalo pone bajo presión los protocolos de manejo de sustancias controladas en el sistema de salud porteño y genera un intenso escrutinio sobre las prácticas internas en hospitales.