El BCRA no logra sostener el dólar pese a compras masivas: reaparece el debate por un piso cambiario ante la cosecha gruesa
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) está perdiendo la batalla para contener la caída del dólar. A pesar de haber comprado otros USD 140 millones en una sola jornada, su intervención directa en el mercado no logró sostener el tipo de cambio, y el dólar minorista retrocedió 15 pesos, cerrando en $1.405. La misma presión bajista se extendió a los dólares financieros, marcando una tendencia declinante que se mantuvo durante todo el primer trimestre.
Esta debilidad cambiaria persiste a pesar de una demanda privada significativa. En enero y febrero, las familias argentinas compraron alrededor de USD 5.000 millones, un volumen que tampoco logró impulsar la cotización. A esto se suman los más de USD 4.300 millones que el BCRA ha adquirido en lo que va del año con el objetivo declarado de fortalecer sus reservas internacionales. El escenario plantea una paradoja: una oferta de divisas que, por ahora, no encuentra un piso.
La discusión ahora se centra en el futuro inmediato y en la histórica 'época de vacas gordas' que se avecina: la liquidación de la cosecha gruesa por parte de las cerealeras. Se estima que el ritmo de ingreso de dólares será muy superior en el segundo trimestre, lo que reaviva el debate interno sobre la necesidad o no de establecer un piso cambiario. La pregunta clave es si la masiva oferta estacional, combinada con las compras del BCRA, ejercerá una presión bajista aún mayor sobre la cotización, o si finalmente encontrará un nivel de equilibrio. La estrategia del banco central frente a este tsunami de divisas está bajo escrutinio.