Siria concede nacionalidad a kurdosirios apátridas tras décadas de exclusión
El gobierno de Damasco iniciará un proceso histórico para otorgar la nacionalidad siria a miles de kurdosirios que han vivido como apátridas desde 1962. La medida, que comenzará el 6 de abril, es la implementación directa del Decreto Legislativo N.º 13, firmado en enero como parte de un acuerdo de integración promovido por el presidente Ahmed al Sharaa. El Ministerio del Interior anunció que los comités oficiales ya están listos para recibir solicitudes en provincias clave como Damasco, Alepo, Hasaka, Raqqa y Deir al Zur.
Esta acción busca revertir una de las políticas de exclusión más duraderas de la región. El origen del problema se remonta a un censo realizado en 1962 bajo una ideología de nacionalismo árabe, que utilizó el pretexto de 'verificar identidades' para despojar de la ciudadanía a decenas de miles de kurdos. Durante más de seis décadas, esta comunidad ha carecido de derechos básicos, documentación y reconocimiento legal dentro de su propio país.
La concesión de nacionalidad representa un giro significativo en la política interna siria y un intento por el gobierno de al Sharaa de abordar una fuente histórica de tensión étnica. Su éxito dependerá de la implementación efectiva y la voluntad de superar décadas de desconfianza. El movimiento también tiene implicaciones para la estabilidad regional, al intentar integrar formalmente a una población kurda que ha estado en el centro de conflictos geopolíticos más amplios.