Propofol en Argentina: Abortos clandestinos, robos hospitalarios y el caso Billiris exponen el lado oscuro del anestésico
El propofol, un anestésico de uso común en cirugías, se ha convertido en un foco de escándalos médicos y delitos en Argentina, vinculado a muertes de alto perfil, robos en hospitales y su uso en abortos clandestinos. Su potencia, capaz de inducir una sedación total, lo hace esencial en quirófanos, pero también peligrosamente atractivo fuera de ellos. La sustancia ya tiene un historial siniestro a nivel global, siendo la droga que causó la muerte de Michael Jackson en 2009 por una mezcla fatal. En el ámbito local, el caso más resonante fue la muerte de la periodista Débora Pérez Volpin durante una endoscopía en 2018, donde la administración de 190 miligramos de propofol fue central en el proceso judicial que terminó con la condena del endoscopista Diego Bialolenkier.
La trama se oscurece con su desvío hacia el mercado negro. Robos sistemáticos de viales de propofol desde hospitales públicos y privados alimentan circuitos clandestinos. Allí, la droga es buscada tanto por su potencial adictivo como para su uso en procedimientos ilegales. Investigaciones periodísticas y judiciales han documentado su empleo en abortos realizados fuera del sistema de salud, donde la falta de control y dosificación precisa multiplica los riesgos para las pacientes. Este tráfico ilícito expone graves fisuras en la cadena de custodia de medicamentos controlados dentro de las instituciones sanitarias.
La acumulación de casos—desde la tragedia de Pérez Volpin hasta los robos y el caso del anestesiólogo Marcelo Billiris, implicado en presuntas irregularidades—ejerce una presión creciente sobre las autoridades sanitarias y judiciales. Cada incidente amplifica el escrutinio sobre los protocolos de seguridad para almacenar y administrar sustancias controladas. El riesgo es claro: mientras el propofol circule fuera de los canales regulados, persistirá la sombra de nuevas muertes evitables y la complicidad de un sistema que no logra custodiar un fármaco de alto riesgo.