YPF congela precios de nafta por 45 días para frenar caída del consumo interno
YPF, la petrolera estatal argentina, ha decidido desacoplar sus precios de la volatilidad internacional del crudo. El presidente de la compañía, Horacio Marín, anunció la implementación de un 'esquema de buffer' que mantendrá los precios de los combustibles 'aproximadamente estables' en las estaciones de servicio durante los próximos 45 días. Esta medida supone una congelación de facto, aislando temporalmente al consumidor argentino de las fluctuaciones del barril Brent, en un contexto de alta tensión geopolítica en Medio Oriente.
La decisión no responde únicamente a la coyuntura internacional, sino a una señal de alerta interna. Marín admitió en una entrevista televisiva que la medida busca 'evitar una caída en la demanda', luego de que la empresa detectara cambios en el comportamiento de los consumidores en las últimas semanas. 'Decidimos crear un buffer para que el consumo no baje', afirmó el ejecutivo, revelando que la demanda de combustibles ya comenzó a mostrar signos de debilidad.
Esta intervención directa sobre los precios de surtidor coloca a YPF en una posición de contención, asumiendo el riesgo financiero de absorber las variaciones del mercado internacional para sostener la actividad económica interna. La estrategia, de duración limitada, busca ganar tiempo y estabilidad en un escenario inflacionario doméstico y de incertidumbre global. Sin embargo, traslada la presión de los costos hacia las finanzas de la empresa estatal, cuyo margen quedará expuesto a la evolución del crudo durante el próximo mes y medio.