40 países movilizan a la OMI para liberar 2.000 buques atrapados por Irán en el estrecho de Ormuz
Una coalición de unos cuarenta países, convocada por el Reino Unido, ha acordado una acción coordinada con la Organización Marítima Internacional (OMI) para liberar a 2.000 buques mercantes y a sus 20.000 marineros, actualmente varados en el estratégico estrecho de Ormuz. La ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, anunció que se emplearán "todas las medidas económicas y diplomáticas disponibles" para restablecer el tráfico marítimo, prácticamente paralizado desde finales de febrero. El cierre del paso es la respuesta de Teherán a la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel, que ha convertido la principal arteria del comercio energético global en una zona de bloqueo.
La crisis se desencadenó tras los ataques iraníes contra el transporte marítimo internacional en la zona, una acción que Cooper calificó de "temeraria" y como un esfuerzo por "secuestrar la economía global". La reunión virtual de alto nivel subraya la gravedad de la interrupción en un corredor por el que transita una parte sustancial del petróleo mundial. La respuesta internacional busca una presión coordinada, aunque la ministra británica matizó que el objetivo es restablecer el tráfico "cuando sea posible", reconociendo la complejidad del escenario.
La movilización a través de la OMI, el organismo regulador de la seguridad marítima mundial, marca una escalada en la presión diplomática sobre Irán. El bloqueo del estrecho de Ormuz no solo inmoviliza un volumen masivo de carga y tripulaciones, sino que ejerce una presión directa sobre las cadenas de suministro globales y los precios de la energía. La situación plantea un desafío logístico y de seguridad sin precedentes recientes, donde la acción económica y diplomática se presenta como la primera línea de respuesta para desbloquear una de las vías navegables más críticas del planeta.