Pfizer gana juicio: Polonia y Rumanía condenadas a pagar 1.900 millones por vacunas COVID rechazadas
Un tribunal belga ha emitido un fallo que obliga a los gobiernos de Polonia y Rumanía a pagar a Pfizer/BioNTech cerca de 1.900 millones de euros y a aceptar la entrega de las dosis de vacunas contra la COVID-19 que habían encargado durante la pandemia y posteriormente rechazado. La sentencia, aunque no es definitiva y puede ser recurrida, representa una victoria legal significativa para la farmacéutica y un revés financiero inmediato para los dos estados miembros de la UE. Polonia deberá abonar aproximadamente 1.300 millones de euros, mientras que la factura para Rumanía supera los 600 millones.
El caso se centra en los contratos de compra anticipada de vacunas que la Unión Europea negoció en bloque con los laboratorios durante la emergencia sanitaria. Cuando la demanda de vacunas disminuyó tras la fase aguda de la pandemia, varios países, incluidos Polonia y Rumanía, intentaron reducir o cancelar sus pedidos, alegando un exceso de dosis. Pfizer/BioNTech mantuvo que los contratos eran vinculantes, llevando la disputa a la justicia belga, donde se encuentra una de las sedes legales de la compañía.
Esta sentencia sienta un precedente crucial que podría afectar a otras disputas similares pendientes entre estados europeos y fabricantes de vacunas. Aumenta la presión financiera sobre Varsovia y Bucarest, que ahora deben decidir si aceptan el fallo o apelan, un proceso que prolongaría la incertidumbre legal. Para la industria farmacéutica, el veredicto refuerza la seguridad jurídica de los contratos de suministro de emergencia, un punto que las compañías defenderán en futuras negociaciones pandémicas. El episodio subraya las complejas y costosas secuelas financieras de las decisiones tomadas bajo la presión de la crisis sanitaria global.