Min Aung Hlaing, general golpista acusado de crímenes, es elegido presidente de Birmania
El general que lideró el golpe de Estado de 2021 en Birmania ha sido formalmente investido como presidente del país. Min Aung Hlaing, de 69 años, obtuvo el mayor número de votos en el Parlamento, un resultado esperado tras las controvertidas elecciones parlamentarias de enero, ganadas por el partido respaldado por los militares. Su ascenso a la jefatura del estado consolida el control militar sobre las instituciones políticas, a pesar de las graves acusaciones internacionales que pesan sobre él por supuestos crímenes contra la humanidad y genocidio.
La elección fue impulsada por el Partido Unión Solidaridad y Desarrollo, que dio su visto bueno al nombramiento. La estructura de poder queda ahora completamente bajo control castrense: la vicepresidencia recae en dos exmilitares, el ex primer ministro Nyo Saw, aliado del general, y Nan Ni Ni Aye. Min Aung Hlaing, quien comandaba las Fuerzas Armadas desde 2011, encabezó personalmente la asonada que derrocó al gobierno civil.
Esta formalización de su presidencia para un mandato de cinco años representa un punto de no retorno en la institucionalización del régimen surgido del golpe. El movimiento consolida el poder militar tras una fachada electoral ampliamente cuestionada y rechazada por la comunidad internacional. La decisión parlamentaria ignora por completo las crecientes presiones y sanciones occidentales vinculadas a las acusaciones de atrocidades, cerrando cualquier posibilidad inmediata de una transición democrática y profundizando el aislamiento internacional del país.