Empresas chinas venden inteligencia sobre la guerra en Irán para rastrear al Ejército de EE.UU.
Un nuevo mercado de inteligencia, operado por empresas chinas, está comercializando información detallada sobre los movimientos y equipamiento de las fuerzas estadounidenses en el contexto de la guerra en Irán. Investigadores detectaron una oleada de publicaciones virales en plataformas occidentales y chinas que detallan el equipamiento en bases estadounidenses, los movimientos de grupos de portaaviones y análisis minuciosos del despliegue aéreo militar. Esta información no es un filtrado casual, sino el producto de un negocio en rápido crecimiento.
La oferta proviene de empresas chinas, algunas con vínculos con el Ejército Popular de Liberación (EPL), que combinan inteligencia artificial con datos de código abierto. Su producto final es información que, según afirman, puede 'exponer' las operaciones estadounidenses. Muchas de estas compañías han surgido en los últimos cinco años, alineadas con el impulso del gobierno chino para aprovechar la IA del sector privado con fines de seguridad y defensa.
Este desarrollo crea una tensión estratégica palpable. Por un lado, Beijing intenta distanciarse oficialmente de cualquier implicación directa en el conflicto iraní. Por otro, permite que estas empresas, potencialmente conectadas con su aparato militar, se financien y perfeccionen sus capacidades aprovechando la demanda de inteligencia en tiempo real de un conflicto activo. La comercialización de este tipo de datos de código abierto procesados con IA representa un desafío para la seguridad operacional de EE.UU., al tiempo que ofrece a Pekín un nivel de negación plausible mientras se beneficia del flujo de información estratégica.