Junta directiva de Ecopetrol forzó salida de Ricardo Roa tras imputación por tráfico de influencias
La junta directiva de Ecopetrol, mayoritariamente designada por el gobierno de Gustavo Petro, acordó la salida de su presidente Ricardo Roa mediante un mecanismo diplomático: una combinación de vacaciones y licencia no remunerada. Esta resolución, tomada el 6 de abril de 2026, expone una fractura profunda en la coalición interna de la petrolera estatal, agravada por investigaciones judiciales y presiones políticas e internacionales.
La decisión se produjo tras la imputación formal a Roa, de 63 años, por presunto tráfico de influencias, anunciada por la Fiscalía el 11 de marzo. La salida se concretó a solo un día de una citación legal que enfrentaba Roa por presuntas violaciones a los topes de financiación electoral, prevista para el 8 de abril. Las investigaciones judiciales, que se centran en estas acusaciones, generaron una presión insostenible dentro del directorio, llevando a una salida negociada para evitar un escándalo mayor.
La maniobra revela las tensiones entre los intereses del gobierno, que controla la junta, y la necesidad de gestionar la crisis de reputación y legal de la empresa emblemática de Colombia. El episodio deja al descubierto la vulnerabilidad de los altos cargos en empresas estatales ante escrutinio judicial y señala una posible reconfiguración del poder dentro de Ecopetrol, con implicaciones para su estabilidad operativa y su proyección internacional.