El precio interno del petróleo ruso se dispara en abril, duplicándose ante la presión global
El mercado interno ruso enfrenta una brusca escalada en el costo del crudo. En abril, el precio por tonelada alcanzó los 58.850 rublos (748 dólares), un aumento de 32.000 rublos respecto a marzo, lo que prácticamente duplica su valor. Este salto se produce en medio de una tensión global por los precios del petróleo, exacerbada por el conflicto en Oriente Medio.
Según datos del diario Kommersant, el precio en Siberia Occidental llegó a ese nivel pese a que el descuento aplicado respecto al precio de exportación se amplió hasta los 19.000 rublos por tonelada, su máximo desde 2009. En marzo, ese descuento era de solo 5.500 rublos. La fuerte demanda de importadores en la región Asia-Pacífico está presionando al alza el crudo ruso, mientras que el cierre del estrecho de Ormuz por Irán ha disparado los costos de flete marítimo, creando una brecha récord entre lo que se paga en el exterior y lo que se cobra internamente.
Esta dinámica coloca una presión significativa sobre la economía doméstica rusa, que debe absorber un petróleo internamente más caro mientras intenta mantener competitivas sus exportaciones. La anomalía en el descuento, que se ha ampliado drásticamente, señala las distorsiones que los factores geopolíticos y logísticos globales están imponiendo al mercado energético ruso, con el riesgo de trasladar mayores costos a la industria y los consumidores locales.