Lucha libre mexicana se alía con el rechazo a ICE: Brody King y el grito político en el ring
Un grito político espontáneo irrumpió en una transmisión en vivo de lucha libre profesional. El 4 de febrero, en el Pearl Theater de Las Vegas, la multitud comenzó a corear sostenidamente “Fuck ICE” durante un combate transmitido sin censura por TBS. En el centro del ring estaba Brody King, un luchador de 6 pies 5 pulgadas, conocido tanto por su físico imponente como por sus posturas políticas abiertamente críticas con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU.
King ha convertido el ring en una plataforma de protesta. Según un reportaje de The Atlantic, el luchador ha portado en México una playera con el lema “Abolish ICE” y ha recaudado fondos para organizaciones de apoyo a migrantes. Su conexión con la escena latinoamericana es profunda y estratégica; la lucha libre profesional tiene raíces sólidas en México, y King se ha presentado en la emblemática Arena México llevando estos mensajes, fusionando el espectáculo deportivo con el activismo.
Este episodio señala una politización inusual dentro de la industria del entretenimiento deportivo, tradicionalmente más enfocada en el espectáculo que en el comentario social. La acción de King y la respuesta del público plantean un escrutinio sobre el papel de las figuras públicas en debates migratorios altamente polarizados y cómo los espacios de cultura popular, con audiencias masivas y transmisiones globales, pueden convertirse en focos de tensión política. La lucha libre, con su profunda conexión comunitaria en Latinoamérica, emerge como un frente inesperado en este conflicto.