Kellogg's, General Mills y otras marcas aplican 'shrinkflation' en EE.UU.: menos producto por el mismo precio
Los consumidores estadounidenses no solo enfrentan precios más altos, sino que reciben menos producto por su dinero. Un fenómeno conocido como 'shrinkflation' o reducción silenciosa del tamaño de los envases está erosionando el poder adquisitivo de las familias, según un análisis de InvestorsObserver. Este ajuste estratégico, combinado con la inflación general, ha incrementado el presupuesto anual de una familia promedio de cuatro personas en USD 741 entre 2020 y 2026 para adquirir la misma canasta de productos, aunque en muchos casos con menor cantidad.
El informe señala casos concretos de grandes marcas de alimentos. Los cereales Frosted Flakes de Kellogg's han visto un aumento del 51% en el precio por porción desde 2020, mientras que la cantidad de porciones por caja se redujo. Otros gigantes como General Mills, propietaria de Häagen-Dazs, y Conagra Brands, fabricante de Orville Redenbacher's, también han aplicado estas reducciones de tamaño. Se trata de un mecanismo que permite a las empresas mantener márgenes de ganancia sin que el consumidor perciba de inmediato la pérdida de valor.
Esta práctica, que afecta a una amplia gama de productos de consumo masivo, representa una presión adicional para los hogares que ya lidian con el aumento del costo de vida. La 'shrinkflation' opera como un impuesto oculto, donde el precio de la unidad de medida sube sin que el precio de etiqueta cambie significativamente. El fenómeno coloca a las grandes corporaciones alimenticias bajo un nuevo escrutinio por sus estrategias de precios y tamaño, en un contexto donde la transparencia para el consumidor se vuelve un punto crítico.