Petroperú en crisis compra crudo a Venezuela y EE.UU. tras 17 años de paralización
En medio de una severa crisis operativa y financiera, la estatal peruana Petroperú ha cerrado dos compras de crudo por un total de 1.5 millones de barriles, marcando un giro estratégico forzado por la necesidad. La operación más significativa es la adquisición de un millón de barriles de petróleo venezolano, gestionada a través del gigante comercial Trafigura, lo que reinicia las relaciones comerciales con Caracas después de 17 años de paralización. El suministro, una mezcla de crudo Merey 16 y West Texas Intermediate (WTI), se entregará de forma escalonada entre abril y mayo de 2026, en un contexto global de volatilidad energética y reconfiguración de los flujos petroleros.
En paralelo, y según un informe de Bloomberg, la compañía aseguró casi 500 mil barriles adicionales provenientes de la reserva estratégica de Estados Unidos, específicamente del tipo Bayou Choctaw almacenado en Luisiana. Esta doble fuente de abastecimiento —Venezuela y la reserva estadounidense— subraya la presión extrema sobre Petroperú para diversificar sus fuentes ante las restricciones operativas y la falta de liquidez que la aquejan.
Las compras, aunque necesarias para mantener operaciones, exponen la vulnerabilidad de la empresa estatal y su dependencia de actores internacionales en un momento de debilidad interna. El regreso a Venezuela como proveedor, después de casi dos décadas, también introduce un factor geopolítico y de riesgo reputacional, mientras la compañía navega un escenario doméstico crítico. Esta estrategia de abastecimiento de emergencia revela la profundidad de la crisis que obliga a Petroperú a buscar soluciones en mercados y socios que antes evitaba.