Efecto 'Cohete y Pluma' castiga a conductores: Petróleo cae 14%, pero gasolina y gasoil tardarán semanas en bajar
Una tregua entre Estados Unidos e Irán, que incluye la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, provocó un desplome inmediato del precio del petróleo. El barril de Brent, referencia en Europa, cayó alrededor de un 14% en una sola jornada, cotizando a 94 dólares, mientras que el WTI estadounidense se hundió un 17%. Este colapso, sin embargo, no se traducirá en alivio inmediato para los consumidores en las estaciones de servicio.
El fenómeno conocido como 'efecto cohete y pluma' mantendrá los precios de los combustibles artificialmente altos. Mientras el precio del crudo cae como una pluma, los precios minoristas de la gasolina y el gasoil suben como un cohete y tardan en ajustarse a la baja. Los analistas estiman que estos combustibles comenzarán a abaratarse recién entre dos y seis semanas, y podrían tardar entre dos y tres meses en reflejar completamente la caída del petróleo.
Esta asimetría genera una presión financiera directa sobre los conductores y las economías domésticas, que seguirán pagando precios elevados mientras el mercado del crudo ya se ha ajustado. El desfase temporal expone la inercia y los mecanismos de fijación de precios en la cadena de distribución, desde los mercados internacionales hasta las bombas de combustible, manteniendo un margen de beneficio ampliado para el sector durante el período de transición.