Soacha: Hotel del Cartel de Cali de los Rodríguez Orejuela se convierte en sede de derechos humanos
Un edificio que fue símbolo del poder del Cartel de Cali en Soacha está a punto de cambiar radicalmente de identidad. El Gobierno nacional ha decidido reasignar el inmueble que perteneció a los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela, transformándolo de un hotel operativo a una sede para funciones institucionales relacionadas con la defensa de los derechos humanos. La decisión marca un giro simbólico y práctico en el uso de activos incautados al narcotráfico.
El predio, conocido durante años como el Hotel Soacha Plaza, fue recuperado por la Sociedad de Activos Especiales (SAE) tras detectarse irregularidades en su administración. Este edificio formaba parte del extenso portafolio de bienes sujetos a procesos de extinción de dominio tras la captura y extradición de los exlíderes del cartel. Su ubicación en el municipio de Soacha, en la periferia de Bogotá, lo convierte en un activo estratégico.
La reconversión del inmueble representa un paso más en la política de reutilización de bienes decomisados al crimen organizado, destinándolos a fines de interés público. Este caso particular enfatiza el giro hacia la defensa de derechos humanos, un área de alta sensibilidad política y social. La medida pone bajo la lupa la capacidad del Estado para administrar y dar un uso efectivo a estos bienes recuperados, alejándolos definitivamente de su origen ilícito y reintegrándolos a la comunidad con un propósito social.