Argentina elimina el impuesto cedular del 15%: un cambio clave para las ventas de propiedades
El mercado inmobiliario argentino experimenta un giro inmediato tras la eliminación de un impuesto que durante años encareció las transacciones. La derogación del impuesto cedular del 15%, aprobada junto con la Reforma Laboral, reduce drásticamente la carga tributaria para los vendedores de propiedades. Este gravamen, introducido en 2017, se aplicaba sobre la ganancia obtenida en la venta de inmuebles adquiridos desde 2018 por personas físicas. Su desaparición marca un punto de inflexión en la dinámica del sector.
La medida exime de este tributo a las ventas de inmuebles que formen parte del patrimonio personal, siempre que la operación no constituya una actividad habitual. Este concepto de 'habitualidad' se convierte en el eje central del nuevo régimen, delimitando quiénes se benefician plenamente de la exención y quiénes no. Para los propietarios que venden su vivienda o un bien personal de forma esporádica, el costo fiscal de la transacción se reduce significativamente.
La reforma forma parte de una serie de cambios orientados a simplificar el esquema impositivo del sector. Su impacto inmediato es aliviar la presión sobre los vendedores individuales, lo que podría reactivar un mercado que había estado lastrado por esta carga. Sin embargo, mantiene el foco en los profesionales del rubro, ya que las operaciones realizadas como actividad económica habitual seguirán sujetas a tributación bajo otros regímenes.