Irán exige alto el fuego en Líbano y liberación de activos como condición previa para negociar con EE.UU.
Irán ha establecido condiciones explícitas y vinculantes para cualquier diálogo futuro con Estados Unidos, elevando la tensión en un proceso diplomático ya frágil. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, declaró públicamente que su país solo accederá a negociar si previamente se concreta un alto el fuego en Líbano y se produce la liberación de los activos iraníes congelados. En un mensaje en la red social X, Ghalibaf afirmó que estas dos medidas, acordadas mutuamente, aún no se han implementado y deben cumplirse antes del inicio de cualquier conversación.
El anuncio llega en un momento crítico, justo después de que el vicepresidente estadounidense, JD Vance, viajara a Islamabad para participar en conversaciones destinadas a convertir la tregua de dos semanas entre Washington y Teherán en una paz permanente. La delegación iraní en estas cruciales conversaciones estará encabezada por el propio Ghalibaf y el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, lo que otorga un peso político significativo a sus declaraciones.
Esta postura endurecida de Irán introduce un obstáculo sustancial en las negociaciones, condicionando el avance diplomático a dos demandas de alto perfil: la estabilización del frente libanés y la resolución de un asunto financiero de larga data. La exigencia vincula explícitamente la política exterior con la situación regional y la presión económica, señalando que Teherán no negociará bajo presión sin concesiones previas. Esto coloca a la administración estadounidense bajo un escrutinio inmediato, forzándola a considerar si está dispuesta a cumplir estas condiciones para evitar el colapso de un frágil proceso de paz.