Canciller paraguayo llama 'al orden' a embajador en EE.UU. por críticas internas al Gobierno de Peña
El canciller Rubén Ramírez convocó de urgencia al embajador Gustavo Leite en Washington para reprenderlo formalmente. El motivo: declaraciones públicas del diplomático donde criticó la falta de pago a proveedores del Estado e insinuó posibles cobros de sobornos dentro del Gobierno del presidente Santiago Peña. La Cancillería calificó el encuentro como una llamada "al orden", expresando el "disgusto" del ministro y recordando a Leite sus obligaciones de conducta.
La reunión, celebrada en el despacho del canciller, tuvo un tono de advertencia oficial. Ramírez le recordó al embajador, en el cargo desde julio de 2025, que la normativa del Servicio Diplomático establece "muy claramente" que sus manifestaciones a los medios "no corresponden". La comunicación oficial fue terminante: "situaciones de este tipo no deberían repetirse". Este llamado de atención público expone una fractura inusual, donde un alto representante en el exterior cuestiona abiertamente la gestión financiera y la probidad del gobierno al que representa.
El episodio coloca bajo una lupa incómoda al Gobierno de Santiago Peña, ya que las acusaciones provienen de uno de sus principales embajadores. Más allá de la reprimenda disciplinaria, el incidente señala una tensión interna significativa y proyecta una imagen de desgobierno y posibles irregularidades que ahora son objeto de escrutinio público internacional. La presión ahora recae en la capacidad del Ejecutivo para contener el daño a su credibilidad, tanto en el frente doméstico como en su relación con un aliado clave como Estados Unidos.