IBM paga 17 millones a EE.UU. tras acusación de 'discriminación' por sus políticas de diversidad
IBM ha acordado pagar 17 millones de dólares al gobierno de Donald Trump para resolver una acusación federal pionera: que sus políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) constituyen una forma de discriminación. La empresa niega las acusaciones, pero el acuerdo marca la primera resolución bajo una nueva y agresiva interpretación legal del Departamento de Justicia, que ahora considera que ciertas prácticas DEI pueden violar los derechos civiles y constituir un fraude en contratos públicos.
La acción se enmarca en la 'iniciativa de fraude en los derechos civiles' lanzada por la administración en mayo de 2025. El fiscal general interino, Todd Blanche, ha calificado las políticas DEI como un mero 'reembalaje' de discriminación. Este caso, que surgió de investigaciones reportadas a finales del año pasado sobre varias grandes corporaciones, transforma un marco legal históricamente usado contra el fraude financiero en un arma para cuestionar programas corporativos de equidad.
El pago de IBM no es una admisión de culpabilidad, pero sienta un precedente legal y regulatorio de alto riesgo. Señala una presión federal directa sobre los departamentos de recursos humanos y las estrategias de gobernanza corporativa, abriendo la puerta a más investigaciones y acuerdos multimillonarios. El sector tecnológico y otras industrias con contratos federales sustanciales ahora operan bajo un nuevo escrutinio, donde sus compromisos públicos con la diversidad podrían ser reinterpretados como posibles violaciones civiles.