Defensa adjudica la primera red 5G militar a GMV en un concurso con dos lotes clave desiertos
El Ministerio de Defensa ha adjudicado el contrato para la primera red 5G militar de España, pero el proceso ha quedado marcado por una falta de competencia técnica. La empresa GMV Aerospace and Defence se ha hecho con el despliegue del sistema en el Centro de Adiestramiento (CENAD) de San Gregorio, en Zaragoza, por un importe de 3,2 millones de euros. Sin embargo, esta adjudicación representa solo una parte del proyecto original, ya que los dos lotes restantes del concurso público, descritos como los más técnicos, se han declarado desiertos y han quedado sin contratista.
La resolución administrativa confirma que solo el 'Lote 1' ha encontrado adjudicatario, mientras que la parte central del proyecto, que comprendía los componentes más especializados de la red, no ha recibido ofertas válidas. Este vacío en los lotes técnicos plantea interrogantes sobre la capacidad de la industria nacional para responder a las demandas de alta tecnología del sector defensa o sobre los posibles condicionantes del pliego que han podido disuadir a otros actores.
La situación deja a GMV como el único operador en un proyecto estratégico para las Fuerzas Armadas, concentrando la responsabilidad del desarrollo inicial. La adjudicación parcial y los lotes desiertos podrían suponer un retraso o una redefinición técnica del despliegue completo de la red 5G militar, un activo considerado clave para la modernización de las comunicaciones en el campo de batalla. El ministerio se enfrenta ahora a la presión de resolver este cuello de botella técnico para no comprometer los plazos y las capacidades finales del sistema.