España endurece el Código Penal: hasta 5 años de cárcel por 'petaqueo' de gasolina para cortar el suministro al narcotráfico
El Congreso español ha aprobado una reforma legal que convierte el transporte ilegal de gasolina en un delito autónomo, con penas de hasta cinco años de prisión. Esta medida, que modifica el artículo 568 del Código Penal, apunta directamente a la práctica conocida como 'petaqueo', un eslabón logístico clave para el narcotráfico. La nueva ley busca cortar el suministro clandestino de combustible a las narcolanchas en alta mar, una operación que hasta ahora carecía de una tipificación penal específica y suficientemente dura.
El 'petaqueo' consiste en el transporte y suministro de gasolina en garrafas mediante pequeñas embarcaciones, una actividad recurrente en entornos criminales, especialmente en regiones del sur de España. La reforma introduce un apartado específico que tipifica el transporte de combustibles líquidos inflamables de forma ilegal, endureciendo significativamente las sanciones. La pena base será de tres a cinco años de cárcel, aunque los tribunales podrán imponer penas inferiores si la conducta se considera de menor gravedad.
Esta maniobra legislativa representa un ataque directo a la infraestructura de las redes de narcotráfico, apuntando a su logística en lugar de a la posesión de drogas. Al criminalizar el suministro de combustible, las autoridades buscan desarticular una vía de abastecimiento fundamental para las operaciones marítimas del crimen organizado. La medida sitúa bajo una presión legal renovada a quienes participan en esta cadena de suministro, incluso si no se puede demostrar una relación directa con el tráfico de estupefacientes, marcando un cambio estratégico en la persecución judicial de estas actividades.