Gobierno de Starmer planea adoptar reglas del mercado único europeo sin votación parlamentaria
El Gobierno laborista de Keir Starmer prepara una maniobra legislativa que permitiría al Reino Unido alinearse con las reglas del mercado único europeo sin requerir la aprobación del Parlamento. Esta estrategia, revelada por The Guardian, busca impulsar las relaciones con la Unión Europea casi una década después del referéndum del Brexit, pero lo haría eludiendo el tradicional escrutinio legislativo.
La nueva legislación modificaría el marco actual para facilitar la adopción de regulaciones europeas específicas, particularmente en áreas como la seguridad alimentaria y las normas sanitarias para animales y plantas, que son objeto de negociaciones actuales entre Londres y Bruselas. Este movimiento representa un giro táctico significativo: mientras Starmer ha descartado públicamente una reincorporación plena al mercado único o a la unión aduanera, el mecanismo propuesto crearía un atajo administrativo para lograr una convergencia regulatoria selectiva.
La medida coloca al ejecutivo de Starmer bajo una lupa política intensa, ya que reactiva el debate constitucional sobre el equilibrio de poderes y el legado del Brexit. Al transferir potencialmente la autoridad de decisión del Parlamento al Gobierno en materia de alineación regulatoria con la UE, se genera una presión inmediata sobre los diputados y podría reavivar las tensiones dentro del propio Partido Laborista y con la oposición conservadora. El éxito de esta estrategia dependerá no solo de las negociaciones con Bruselas, sino también de su capacidad para navegar el delicado terreno político doméstico que rodea cualquier acercamiento post-Brexit.