AfD en crisis: ¿Romper con Trump tras la derrota de Orbán?
La derrota electoral de Viktor Orbán en Hungría ha desatado una disputa interna en la ultraderecha alemana sobre la conveniencia de mantener su alineación pública con Donald Trump. La crítica central proviene de Matthias Moosdorf, diputado de la Alternativa por Alemania (AfD), quien argumenta que el respaldo explícito de Trump y su vicepresidente JD Vance fue un "lastre" para el líder húngaro. Moosdorf, conocido por su escepticismo hacia EE.UU. y sus vínculos con Rusia, calificó la relación como una "amistad ostentosa" que resultó contraproducente, advirtiendo sobre el riesgo de "agarrar cuchillos en caída".
Esta advertencia, publicada en la red social X, fue rápidamente respaldada por Benedikt Kaiser, uno de los ideólogos más influyentes del AfD, señalando una fractura significativa dentro del partido. La discusión pone en evidencia una tensión estratégica: mientras algunos sectores de la ultraderecha europea han apostado por una alianza transatlántica con el movimiento de Trump, otros ven en el resultado húngaro una señal de que esa cercanía puede alienar a votantes domésticos y convertirse en una carga electoral.
El debate surge en un momento crítico, justo cuando Trump volcó todo el peso de su administración en apoyo de Orbán, una movida que ahora se cuestiona internamente. La derrota que puso fin a 16 años de gobierno en Hungría no es solo un revés para Orbán, sino que funciona como un caso de estudio y una advertencia para los partidos populistas de derecha en Europa que han tejido su estrategia alrededor de la figura de Trump. La presión ahora recae sobre la dirección del AfD para calibrar su posicionamiento internacional frente a una base electoral que podría percibir los vínculos con Washington como un riesgo, no como un activo.