Endesa pagará 30 millones a José Bogas por su cese y recorta la retribución del nuevo CEO
Endesa se enfrenta a una factura de indemnización de más de 30 millones de euros por el cese de su consejero delegado, José Bogas, un desembolso que contrasta con la política de recortes salariales que aplicará a su sucesor. La cifra, detallada en el informe de retribución depositado en la CNMV, se materializará tras la junta de accionistas de finales de abril. El grueso del pago, más de 16 millones brutos, corresponde a la extinción de su contrato como alto directivo, que tras impuestos y cotizaciones se reduce a poco más de 8 millones netos para Bogas.
Este elevado coste por la salida del máximo ejecutivo se produce en un momento de ajuste retributivo para la dirección. La compañía, controlada por el grupo italiano Enel, ha anunciado que recortará el sueldo y la pensión del nuevo consejero delegado que ocupe el puesto, en una clara señal de contención de costes tras el dispendio de la indemnización. El informe a los reguladores deja al descubierto la habitual brecha entre el coste bruto para la empresa y el importe neto que finalmente percibe el directivo.
La situación sitúa a Endesa bajo el foco de la gobernanza corporativa y la gestión del capital, al tener que asumir simultáneamente un pago millonario por un pasado reciente y aplicar una política de austeridad para el futuro inmediato. El movimiento genera preguntas sobre la planificación de los relevos en la cúpula de las grandes utilities y sobre cómo las empresas equilibran los compromisos contractuales heredados con las presiones actuales por la moderación salarial. El episodio queda registrado en la CNMV como un ejemplo tangible de los costes de la rotación en la alta dirección.