7-Eleven cierra 645 tiendas en EE.UU. y Canadá: el mayor ajuste en su historia moderna
7-Eleven ejecuta el recorte más profundo de su historia moderna en Norteamérica, confirmando el cierre de 645 tiendas para 2026. Esta cifra, equivalente al 5% de su red actual en Estados Unidos y Canadá, marca un ajuste estratégico masivo frente a la presión inflacionaria y los cambios en los hábitos de consumo, particularmente entre los hogares de ingresos medios y bajos.
La decisión no es un simple recorte, sino una reestructuración agresiva de su portafolio. La empresa apunta directamente a las tiendas de bajo rendimiento, muchas con el formato tradicional y poca capacidad para ofrecer alimentos preparados. Paralelamente, anunció la apertura de 205 nuevas sucursales de mayor tamaño y con una propuesta gastronómica ampliada, lo que resulta en una reducción neta de 440 locales. Este será el quinto año consecutivo en que la cadena cierra más tiendas de las que abre, consolidando una tendencia de contracción.
El movimiento refleja la intensa presión sobre el modelo de negocio de las tiendas de conveniencia. La inflación y la evolución del consumo están forzando a 7-Eleven a abandonar ubicaciones marginales para concentrar recursos en formatos más grandes y con mayor oferta de comida, un sector clave para la rentabilidad. Algunos de los cierres implicarán la conversión de ciertos puntos, sugiriendo que la reconfiguración de la red es tan importante como su reducción.