Nicaragua admite crisis en zonas francas tras pérdida histórica de 40,000 empleos
El régimen de Nicaragua ha reconocido por primera vez una crisis profunda en su estratégico sector de zonas francas, tras una pérdida de casi 40,000 empleos en los últimos tres años. La admisión oficial, recogida por el diario La Prensa, marca un punto de inflexión y expone la severidad de la contracción económica en un pilar clave para la generación de divisas y empleo formal en el país. Fernando Sánchez, director ejecutivo interino de la Corporación de Zona Franca (CZF), confirmó que entre 15,000 y 16,000 puestos de trabajo se perdieron directamente en las empresas, aunque aclaró que ninguna cerró por completo, sino que se vieron forzadas a reducir drásticamente su tamaño y plantilla.
El detonante inmediato de esta crisis fue el impacto de los aranceles recíprocos impuestos por Estados Unidos durante la administración de Donald Trump, una medida que estranguló la competitividad de las exportaciones nicaragüenses. A pesar de las recientes reformas legales y fiscales implementadas por el gobierno de Daniel Ortega para intentar paliar la situación, empresarios y fuentes del sector advierten que la crisis podría mantenerse. Las empresas han optado por una estrategia de 'compactación', reduciendo operaciones con la esperanza de recuperarse cuando el contexto lo permita, una visión que Sánchez defendió públicamente.
Esta crisis en las zonas francas de Nicaragua no es solo un problema laboral; representa una presión significativa sobre la economía nacional y la estabilidad del régimen, que históricamente ha utilizado este sector como muestra de gestión económica. La pérdida masiva de empleos formaliza y pone cifras a un deterioro que hasta ahora se manejaba con opacidad. La situación mantiene al sector bajo un escrutinio intenso, con dudas sobre la efectividad real de las medidas gubernamentales para revertir una tendencia que ya muestra una duración alarmante.