Panamá: 9 de cada 10 cigarrillos consumidos son ilegales, liderando el contrabando en Centroamérica
Panamá enfrenta una crisis de contrabando de tabaco sin precedentes en la región. Un informe encargado por Philip Morris y elaborado por KPMG revela que, en 2025, cerca del 90% de los cigarrillos consumidos en el país fueron de origen ilícito. Este volumen, que supera los 1,120 millones de unidades, no solo posiciona a Panamá como el líder indiscutible en consumo ilegal de Centroamérica, sino que también representa una pérdida fiscal estimada en 183 millones de dólares para el Estado panameño.
El consumo total de cigarrillos alcanzó los 1,260 millones de unidades, lo que significa que la inmensa mayoría del mercado (1,120 millones) está copado por productos clasificados como 'Counterfeit & Contraband' (C&C). Dentro de esta categoría, el informe destaca que la mayor parte pertenece al segmento de los 'Illicit Whites'. Se trata de cigarrillos fabricados legalmente en un país, pero producidos casi exclusivamente para ser introducidos de manera ilegal en mercados como Panamá, donde no cuentan con autorización de venta.
Esta situación genera una presión significativa sobre las arcas públicas y plantea serios desafíos de control fronterizo y aplicación de la ley. La magnitud del fenómeno, donde nueve de cada diez cigarrillos evaden el sistema tributario, señala una profunda penetración de redes de contrabando que operan con impunidad. El caso panameño sirve como un indicador alarmante de la capacidad de las economías ilícitas para dominar sectores de consumo masivo, desafiando la autoridad estatal y distorsionando el mercado legal.