Gobierno Petro nombra a Daniel Quintero, imputado por corrupción, como superintendente de Salud
El presidente Gustavo Petro designó al exalcalde de Medellín Daniel Quintero como nuevo superintendente de Salud, un movimiento que estalló como una bomba política a menos de cuatro meses del fin de su mandato. La decisión, tomada el 15 de abril de 2026, fue recibida con una ola de críticas inmediatas de la oposición, que acusó al gobierno de premiar la corrupción en medio de una grave crisis judicial que envuelve al político antioqueño.
Quintero no llega al cargo con las manos limpias. Su círculo enfrenta 43 investigaciones por presuntos delitos durante su gestión en Medellín, y él mismo fue formalmente imputado por la Fiscalía General en septiembre de 2025 por el caso 'Aguas Vivas'. En este escándalo, se le sindica de peculado, prevaricato e interés indebido en la celebración de contratos, relacionados con una supuesta restitución irregular de un lote de 147.000 metros cuadrados. Su nombramiento se conoce tras la salida de Bernardo Camacho, quien dejó la Superintendencia tras negarse, según reveló la prensa, a firmar un decreto que habría beneficiado a una EPS vinculada al gobierno.
La designación coloca a la crucial Superintendencia de Salud, ente regulador de un sector que maneja billones de pesos, bajo la dirección de una figura judicialmente cuestionada en los últimos días de la administración Petro. Esto genera un riesgo inmediato de deslegitimación institucional y abre la puerta a un escrutinio feroz sobre las intenciones detrás del movimiento. La oposición ya advirtió que la maniobra podría facilitar el desvío de recursos públicos en un sector históricamente vulnerable, una acusación que ahora pesa sobre los hombros del nuevo superintendente y del gobierno que lo nombró.