Rafael López Aliaga retira oferta de recompensa por pruebas de fraude electoral tras amenazar con 'insurgencia'
El candidato ultraderechista Rafael López Aliaga ha retirado una polémica oferta de recompensa económica dirigida a funcionarios electorales, tras una semana de denunciar sin pruebas un supuesto fraude y llamar a sus seguidores a la 'insurgencia'. La medida llega en un momento crítico, cuando los resultados preliminares lo sitúan al borde de quedar fuera de la segunda vuelta presidencial, lo que añade una capa de tensión y oportunismo a sus acusaciones.
En un mensaje publicado pasada la medianoche del miércoles en sus redes sociales, López Aliaga, líder de Renovación Popular, ofreció hasta 20,000 soles (unos 5,800 dólares) a cualquier trabajador de la ONPE, el JNE o empresas vinculadas al proceso que le entregara 'información veraz y comprobable sobre posibles irregularidades, fraude o sabotaje'. Este intento de monetizar la búsqueda de pruebas para sustentar sus reclamos representa una táctica inusual y agresiva, dirigida directamente al corazón de las instituciones electorales peruanas.
La retirada de la oferta, sin una explicación pública, ocurre bajo el escrutinio de una ciudadanía y una clase política ya polarizada. Las acciones de López Aliaga, que van desde las acusaciones infundadas hasta el llamado a la movilización, ejercen una presión extrema sobre la credibilidad del Jurado Nacional de Elecciones y la Oficina Nacional de Procesos Electorales en un momento de fragilidad democrática. Este episodio no solo cuestiona los métodos del candidato, sino que también prueba la resistencia de las instituciones peruanas frente a campañas de deslegitimación basadas en afirmaciones no verificadas.