YPF y petroleras apuntan a exportar USD 41.000 millones anuales para 2035, pero el plan de Vaca Muerta tiene tres condiciones críticas
La industria petrolera argentina proyecta un salto exportador masivo, con un objetivo de más de USD 41.000 millones anuales para 2035, pero este pronóstico optimista depende de tres requisitos fundamentales que aún no están garantizados. El plan, impulsado por YPF y la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH), se basa en una expansión acelerada de la producción de crudo y gas, principalmente desde Vaca Muerta, y en la inversión en infraestructura de Gas Natural Licuado (GNL).
La Argentina posee recursos naturales para abastecer su demanda interna de petróleo por más de un siglo y de gas por más de dos siglos, pero la estrategia oficial busca convertir al país en un gran exportador de energía para 2030. Este objetivo cobra mayor urgencia en el contexto global, donde la guerra en Medio Oriente ha colocado la seguridad y diversificación del abastecimiento energético como una prioridad estratégica para todas las naciones.
Sin embargo, la materialización de estas proyecciones, que superarían los USD 41.750 millones anuales, enfrenta condiciones críticas. La industria requiere una aceleración sostenida en la producción de Vaca Muerta, inversiones significativas y continuas en plantas de GNL para habilitar las exportaciones, y mejoras sustanciales en la eficiencia operativa. El cumplimiento de estos tres pilares determinará si Argentina logra capitalizar su potencial y posicionarse como un actor relevante en el mapa energético global de la próxima década.