Exmilitares ante la JEP: Altos mandos del Ejército sabían todo sobre los 'falsos positivos'
En una audiencia crucial ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), 38 exmilitares han asegurado que los altos mandos del Ejército estaban al tanto de los crímenes conocidos como 'falsos positivos'. Esta declaración colectiva, realizada durante el segundo día de audiencia de consolidación de aportes de verdad, representa una acusación directa contra la cadena de mando, señalando un conocimiento institucional de las ejecuciones extrajudiciales que fueron presentadas como bajas en combate.
Los comparecientes, quienes pertenecieron al Grupo de Caballería Mecanizado General José Miguel Silva Plazas, detallaron su participación en siete ejecuciones extrajudiciales ocurridas entre 2006 y 2008 en los municipios de Belén, Paipa, Duitama y La Uvita, en Boyacá, y en dos hechos registrados en Onzaga, Santander. Su testimonio busca resolver su situación jurídica dentro del marco de la JEP, un proceso que, según el magistrado Mauricio García, exige requisitos estrictos: aportar verdad detallada, reconocer responsabilidad y comprometerse con acciones de reparación para las víctimas y comunidades afectadas.
La revelación de que el conocimiento de estos crímenes llegaba a los niveles superiores del Ejército colombiano pone una presión intensa sobre la institución castrense y su narrativa histórica del conflicto. Este testimonio coordinado no solo busca la verdad judicial, sino que también expone las dinámicas de mando y la posible responsabilidad de oficiales de alto rango, desafiando versiones oficiales y profundizando el escrutinio sobre uno de los capítulos más oscuros del conflicto armado interno. El proceso ante la JEP se convierte así en un mecanismo clave para desentrañar la responsabilidad más allá de los ejecutores directos.