Petro demanda penalmente a Noboa por acusaciones de vínculos con el narcotráfico 'Fito'
El presidente colombiano, Gustavo Petro, ha escalado un conflicto diplomático a un nivel judicial sin precedentes, anunciando una demanda penal contra su homólogo ecuatoriano, Daniel Noboa. La acción legal es una respuesta directa a las declaraciones de Noboa, quien en una entrevista cuestionó una supuesta reunión entre Petro y el narcotraficante ecuatoriano José Adolfo Macías Villamar, alias 'Fito', en la base militar de Manta. Petro calificó la acusación como una "calumnia" en un mensaje en redes sociales, marcando una ruptura severa en las relaciones bilaterales.
El origen del enfrentamiento es la entrevista en la que Noboa hizo referencia al encuentro. Petro negó rotundamente cualquier conocimiento de 'Fito' o sus asociados, afirmando que sus únicas visitas a Ecuador fueron para asistir a posesiones presidenciales. Además, el mandatario colombiano destacó la cooperación en seguridad, señalando que Colombia ha capturado y entregado a "muchos bandidos nacidos en ese país". Esta defensa pública subraya la gravedad de la acusación, que toca uno de los temas más sensibles en la política regional.
La tensión trasciende lo personal y apunta a dinámicas políticas más amplias. Petro vinculó el comportamiento de Noboa con el del expresidente estadounidense Donald Trump, sugiriendo que el líder ecuatoriano se está dejando "llenar de mentiras la cabeza de nuestra extrema derecha colombiana que es asesina". Esta retórica sitúa la disputa en el contexto de las profundas divisiones ideológicas en la región, donde las acusaciones de connivencia con el crimen organizado son un arma política de alto impacto. La demanda penal, un movimiento extraordinario entre jefes de Estado, abre un capítulo de imprevisibles consecuencias legales y diplomáticas para ambos países.