López Aliaga exige a Balcázar comprar F-16: advierte de 'graves consecuencias' para Perú
La adquisición de aviones de combate F-16 para la Fuerza Aérea del Perú (FAP) se ha convertido en un foco de presión política directa. El exalcalde de Lima y aspirante presidencial, Rafael López Aliaga, ha exigido públicamente al presidente interino, Francisco Sagasti, que honre los acuerdos ya finalizados para la compra de las aeronaves a Estados Unidos. Su advertencia es clara: suspender el contrato tendrá graves consecuencias, no solo para la seguridad nacional, sino también para las relaciones bilaterales y el acceso migratorio de los peruanos.
El pronunciamiento de López Aliaga, difundido en la plataforma X, llega justo un día después de que el gobierno transitorio anunciara que pospondría la firma definitiva, dejando la decisión final en manos del próximo gobierno electo. El líder político sostiene que el Estado peruano debe mantener la palabra empeñada en negociaciones internacionales de esta magnitud. Su crítica pone en evidencia la tensión entre los compromisos adquiridos por gestiones anteriores y la cautela de un Ejecutivo en funciones que busca evitar decisiones de largo alcance.
La controversia trasciende el debate sobre capacidades militares y se sitúa en el terreno de la credibilidad internacional y la política de defensa. La amenaza de López Aliaga sobre posibles sanciones comerciales y restricciones migratorias subraya el riesgo percibido de dañar la relación con Washington. Este episodio deja al gobierno de transición bajo un escrutinio intenso, forzado a balancear la prudencia administrativa con la presión de cumplir acuerdos estratégicos que podrían definir el futuro acceso de Perú a tecnología y cooperación estadounidense.