BDI advierte: Industria alemana se enfrenta a estancamiento en 2026 por falta de reformas y guerra en Irán
La Confederación de la Industria Alemana (BDI) ha eliminado cualquier expectativa de recuperación para el próximo año, proyectando ahora un estancamiento de la producción manufacturera para 2026. Este pesimismo radical marca un punto de inflexión tras tres años consecutivos de caída industrial desde 2022. La presión sobre el sector, según el presidente de la BDI, Peter Leibinger, no solo persiste sino que "va en aumento", exigiendo una acción inmediata del gobierno alemán.
El anuncio, realizado en el marco de la Feria Industrial de Hannover, vincula la debilidad estructural de la economía alemana con un nuevo factor de riesgo externo: el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. La organización señala que esta crisis genera una "incertidumbre adicional" y una carga directa para las empresas, principalmente a través del aumento de los precios de la energía. Además, advierte sobre subidas de precios generalizadas y nuevos riesgos para las cadenas de suministro globales y la logística.
La combinación de problemas domésticos no resueltos y la inestabilidad geopolítica crea un escenario de presión máxima. La BDI estima que, sin reformas estructurales urgentes, la industria alemana podría enfrentar una nueva caída de la producción. El llamado de la principal cámara industrial del país es claro: Alemania debe actuar ahora para evitar que el estancamiento proyectado se convierta en una recesión industrial más profunda, agravada por la volatilidad energética y de suministros proveniente de Oriente Medio.