Irán ejecuta a dos opositores del MEK por espionaje para Israel, intensificando represión interna
El régimen iraní ejecutó este lunes a dos ciudadanos vinculados al grupo opositor Mujahedin del Pueblo (MEK), acusados de espionaje para Israel. La horca, aplicada en la prisión de Karaj, reafirma la política de Teherán de no mostrar indulgencia ante lo que califica como amenazas a la seguridad nacional, intensificando la represión interna en un contexto de creciente tensión regional.
Los ejecutados fueron identificados como Mohammad Masoom Shahi, de 38 años, y Hamed Validi, de 45. Ambos fueron condenados bajo el cargo islámico de "moharebeh" —enemistad contra Dios— y por presunta colaboración con la inteligencia israelí, una entidad considerada enemiga por el régimen. La justicia iraní procesó a los hombres por su militancia en el MEK, una organización prohibida en el país, consolidando un patrón de utilizar la pena capital contra disidentes políticos.
Esta ejecución se enmarca en un aumento significativo en la aplicación de la pena de muerte desde inicios de año. Según organizaciones humanitarias con sede fuera de Irán, al menos 15 opositores han sido ejecutados en este período. La medida señala una estrategia de doble presión: sofocar la disidencia interna mientras Teherán enfrenta conflictos externos, utilizando las acusaciones de espionaje para Israel como justificación legal para eliminar a figuras opositoras.