Colectivo de Yucatán denuncia ante la ONU abandono institucional en búsqueda de más de 300 desaparecidos mayas
Un colectivo de familias de Yucatán ha llevado una denuncia formal ante la ONU, exponiendo una crisis de desapariciones que contradice la imagen oficial de un estado seguro. El grupo, Familias Buscadoras de Yucatán, presentó este lunes un mensaje dirigido al Alto Comisionado de la ONU desde Mérida, revelando que más de 300 personas permanecen desaparecidas, una realidad que opera en las sombras de la narrativa gubernamental.
La representante del colectivo, Clara María Gutiérrez Centeno, acusó directamente a las autoridades estatales de falta de coordinación y recursos. Denunció que la Comisión Local de Búsqueda carece de los medios necesarios para operar, forzando a las familias a organizar sus propias búsquedas 'en vida y en campo' sin ningún respaldo institucional, logístico o emocional. Esta situación, según el texto presentado, profundiza la desesperanza de quienes buscan a sus seres queridos.
La denuncia subraya un problema de doble invisibilidad: el miedo y la discriminación limitan la visibilidad del fenómeno en Yucatán, con un impacto particularmente severo en el pueblo maya. Gutiérrez Centeno señaló la ausencia crítica de traductores y de sensibilidad cultural por parte de las autoridades, lo que crea una barrera adicional para las comunidades indígenas que reportan desapariciones. El caso pone bajo escrutinio internacional la capacidad y voluntad de las instituciones locales para abordar una crisis humanitaria que afecta desproporcionadamente a una población históricamente marginada.