Gobierno autoriza bloqueo de celulares en cárceles federales tras escándalo de 'call center carcelario'
El Gobierno nacional autorizó la instalación de tecnología para detectar y bloquear teléfonos celulares dentro de las cárceles federales, una medida directa contra el uso de estos dispositivos para delinquir desde el interior de las prisiones. La decisión, formalizada por la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, a través de la Resolución 336/2026, responde a un escenario donde un celular se ha convertido en una herramienta operativa clave para presos. El caso más emblemático es el de la banda del 'call center carcelario', que desde la Unidad Penal N° 35 de Magdalena llegó a estafar incluso a jueces de la Cámara de Apelaciones en lo Penal de San Isidro, con frases como 'Paseme el código, quédese tranquilo' grabadas en las investigaciones.
La resolución habilita al Servicio Penitenciario Federal (SPF) a instalar y poner en funcionamiento los sistemas de bloqueo, con el objetivo explícito de impedir el uso indebido de equipos de comunicación móvil. Este paso institucional busca cortar una vía de comunicación que ha permitido a internos mantener y expandir actividades delictivas, desafiando el control y la seguridad penitenciaria. La medida se publicó en el Boletín Oficial, otorgando un marco legal a una intervención tecnológica largamente discutida ante la evidencia de que las prisiones no son espacios aislados.
La implementación de este sistema de bloqueo representa un intento por recuperar el control operativo dentro de las unidades penales federales y reducir la capacidad de los presos para coordinar estafas o otros delitos desde sus celdas. Sin embargo, su efectividad dependerá de la ejecución técnica y de la capacidad para evadir las contramedidas que los propios internos puedan desarrollar. La presión sobre el SPF para garantizar la seguridad interna ahora se complementa con una herramienta tecnológica, en un contexto donde el fracaso en aislar a los reclusos del mundo exterior ha tenido consecuencias judiciales y mediáticas graves.