España incumple objetivos de reciclaje y activa el polémico Sistema de Depósito para botellas y latas en 2026
España ha fallado en sus objetivos intermedios de reciclaje, un fracaso que desencadena automáticamente la implantación obligatoria del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) para 2026. El informe oficial del Ministerio para la Transición Ecológica sobre 2023 confirma que el país no alcanzó las metas establecidas, activando así la cláusula de la Ley 7/2022. Este sistema, que ya rige en otros países europeos, obligará a los consumidores a pagar una 'fianza' por cada botella de plástico, lata o envase de cartón para bebidas, cantidad que recuperarán al devolver el envase vacío en puntos específicos.
El SDDR representa un cambio radical en la gestión de residuos de un solo uso en España, con un impacto directo en los hábitos de consumo, la distribución minorista y la industria de bebidas. La ley, diseñada para impulsar la economía circular y reducir el impacto ambiental de los plásticos, se aplicará porque el país no logró cumplir con los porcentajes de recogida separada exigidos por Bruselas. El modelo busca imitar el éxito de otros estados miembros, donde ha incrementado drásticamente las tasas de retorno de envases.
La implantación del sistema generará una presión significativa sobre supermercados, tiendas y establecimientos de hostelería, que deberán habilitar y gestionar los puntos de devolución. Además, pone bajo escrutinio la efectividad de los sistemas de reciclaje actuales, como el contenedor amarillo, y plantea un desafío logístico y de costes para toda la cadena de valor. El incumplimiento español contrasta con datos preocupantes, como que un 20% de los ciudadanos que reciclan vidrio dejan de hacerlo durante sus vacaciones, evidenciando la fragilidad de los hábitos ambientales.