Empresario fallecido declaró que montaba actos gratis para el PP 'por miedo' a la trama Púnica
Un empresario se vio obligado a organizar eventos para el Partido Popular sin cobrar, actuando bajo coacción por temor a represalias de una red de alcaldes que controlaba las adjudicaciones. José Luis Huerta, dueño de Waiter Music, declaró ante el juez del caso Púnica que esta presión provenía de la época en que Francisco Granados era secretario general del PP en Madrid, una figura central en la trama que le adjudicaba año tras año los contratos de fiestas locales.
La Audiencia Nacional reanudó este martes el juicio contra Granados y otros trece acusados, entre ellos seis exalcaldes del PP, por la presunta contratación irregular con la empresa de Huerta entre 2004 y 2013. La Fiscalía sostiene que Huerta era amigo de Granados, y su testimonio, leído en la vista, detalla cómo comenzó a ser el adjudicatario de los actos de las fiestas de Valdemoro. La declaración, prestada en 2018 ante el juez instructor Manuel García-Castellón, expone la dinámica de miedo y dependencia que según el empresario regía estas relaciones.
El caso pone bajo un escrutinio intenso las prácticas de contratación pública del PP en la Comunidad de Madrid durante casi una década, revelando cómo las redes de poder local podían instrumentalizar a los proveedores. El juicio no solo examina posibles irregularidades administrativas, sino también el clima de presión que, según la acusación, permitía a ciertos cargos obtener servicios sin pagar. El testimonio póstumo de Huerta se convierte en una pieza clave para la Fiscalía, que busca demostrar la existencia de un sistema de adjudicaciones amañado y coercitivo.