Ex alto cargo de Exteriores acusa a Starmer de ignorar advertencias de riesgo en el nombramiento de Mandelson
Un ex alto funcionario del Foreign Office ha denunciado públicamente que el primer ministro Keir Starmer ignoró una investigación interna que alertaba de "graves riesgos para la reputación" en el polémico nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos. Olly Robbins, exsubsecretario de Exteriores recientemente despedido, declaró ante una comisión parlamentaria que las primeras diligencias de la oficina de gabinete revelaron esos riesgos, pero que el juicio de Starmer no se vio influido por ellas.
La crisis se desató cuando se supo que el Ministerio de Asuntos Exteriores dio luz verde a la designación de Mandelson sin el escrutinio de seguridad requerido, convirtiendo a Robbins en cabeza de turco de la polémica. El nombramiento, ya de por sí controvertido, ahora se ve envuelto en acusaciones de que el propio primer ministro hizo caso omiso de las advertencias formales de sus propios servicios. Esto sitúa a Starmer en el centro de un escándalo de procedimiento y gestión de riesgos en el corazón del gobierno.
La declaración de Robbins ante la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de los Comunes eleva la presión sobre Starmer, exponiendo una fractura interna y un posible fallo en los mecanismos de control. El caso ya no se trata solo de la idoneidad de Mandelson, sino de la presunta voluntad del líder laborista de asumir un riesgo reputacional significativo a pesar de las alertas. Esto plantea serias preguntas sobre la gobernanza y la toma de decisiones en Downing Street, con potencial para dañar la credibilidad del gobierno en asuntos de seguridad y nombramientos clave.