Hitachi cambia al director de su planta en Córdoba para frenar el conflicto laboral y salvar una inversión de 80 millones
Hitachi ha relevado a su máximo responsable en Córdoba en medio de una crisis laboral que amenaza con descarrilar una inversión estratégica de más de 80 millones de euros. La multinacional japonesa ha nombrado a Javier Castaño como nuevo director de la fábrica, sustituyendo a Francisco Bolaños a partir del 1 de mayo, según un comunicado interno. El cambio de mando es una maniobra directa para intentar reconducir una situación que se ha deteriorado durante más de un año, con tensiones que ya han comenzado a impactar en los planes industriales de la compañía.
La planta cordobesa, especializada en grandes transformadores de potencia, estaba destinada a convertirse en un referente europeo con una fuerte inyección de capital. Sin embargo, las negociaciones para un nuevo convenio laboral, en las que Hitachi exigía mayor flexibilidad, derivaron en un conflicto abierto con los sindicatos. Este enfrentamiento ha envenenado el clima interno y puesto en riesgo la materialización de la inversión, que ahora depende de una rápida estabilización de las relaciones laborales.
La designación de Castaño es, por tanto, un movimiento de presión para desbloquear las negociaciones y asegurar el futuro de la instalación. El éxito o fracaso de esta gestión determinará no solo la paz social en la planta, sino también la viabilidad del ambicioso proyecto de transformación industrial. La empresa se juega su posicionamiento estratégico en el mercado europeo en un sector altamente competitivo.