Panamá: Justicia ordena reparación tras dos décadas por envenenamiento masivo con jarabe tóxico de la CSS
La Corte Suprema de Panamá ha ordenado las primeras indemnizaciones a las víctimas de un envenenamiento masivo que dejó cientos de muertos, cerrando un capítulo de dos décadas de impunidad. El origen del desastre fue un jarabe para la tos elaborado por la Caja del Seguro Social (CSS) con dietilenglicol, una sustancia industrial tóxica utilizada como refrigerante. La distribución del medicamento contaminado entre 2004 y 2006 desencadenó lo que se considera una de las peores tragedias farmacéuticas a nivel mundial.
Un informe conjunto de la ONU y la Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó que el envenenamiento se originó en una cadena de suministros internacional plagada de falsificación y negligencia. Según datos de las víctimas, se estima que más de 800 personas han fallecido y cientos más sufren lesiones crónicas a causa de este episodio, que salió a la luz en octubre de 2006.
La decisión judicial marca un punto de inflexión tras años de denuncias y presión por parte de los afectados. El fallo no solo busca reparar económicamente a las víctimas, sino que también pone bajo un foco implacable los graves fallos en los controles de calidad y la supervisión dentro del sistema de salud pública panameño. Este caso expone los riesgos letales de la falsificación de productos médicos y las consecuencias de la negligencia institucional en la cadena de suministro farmacéutica.