Piero Corvetto renuncia a la jefatura de la ONPE tras las fallas electorales del 12 de abril
Piero Corvetto ha presentado su renuncia como jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), una salida forzada por las graves fallas logísticas que marcaron la primera vuelta de las elecciones generales del pasado 12 de abril. En una carta dirigida a la presidenta de la Junta Nacional de Justicia (JNJ), María Teresa Cabrera, Corvetto declaró que los problemas ocurridos constituyen "una situación que me impide continuar en el cargo", subrayando que su salida es necesaria para que la segunda vuelta presidencial se organice en un contexto de mayor confianza ciudadana.
El ahora exjefe electoral afirmó haber cumplido su función con integridad, pero reconoció que los incidentes del día de los comicios fueron "focalizados" y de gran impacto. Su renuncia, calificada por él mismo como "impostergable", busca despejar el camino para una rectificación institucional urgente, dejando sobre la mesa la responsabilidad de investigar las causas dentro de la propia organización. Corvetto se comprometió a responder por las responsabilidades que le correspondan, señalando que "pueden buscarse respuestas en la competencia interna".
Esta dimisión coloca a la ONPE bajo una presión extrema y un escrutinio público intenso a pocas semanas de la segunda vuelta electoral. El organismo debe ahora no solo identificar y corregir las fallas operativas que provocaron el caos del 12 de abril, sino también restaurar rápidamente la credibilidad perdida ante la ciudadanía y los actores políticos. La transición de liderazgo en medio del proceso electoral representa un riesgo significativo para la estabilidad y la percepción de legitimidad de los próximos comicios, en un contexto político ya altamente polarizado.