Gobierno evalúa homologación parcial del acuerdo de Comercio, tensando la cuerda con los sindicatos
El Gobierno nacional avanza hacia una intervención sin precedentes en las negociaciones paritarias, evaluando no homologar aquellas cláusulas de los convenios que considere un costo adicional para las empresas. Esta política ya no se limita a presionar para que los aumentos no superen la inflación; ahora busca desarmar acuerdos ya firmados, abriendo un nuevo y peligroso frente de tensión con el movimiento sindical.
El caso testigo es el último acuerdo de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS), el gremio más grande del país. La Secretaría de Trabajo, a cargo de Julio Cordero, estudia una homologación parcial de este convenio, rubricado a fines de marzo con las cámaras empresariales (CAC, CAME, UDECA) y que cubre el trimestre abril-junio de 2026. La medida pondría en duda la validez de cláusulas específicas, generando incertidumbre jurídica y operativa para millones de trabajadores y empresas del sector.
Esta estrategia de homologación 'a medias' marca una escalada en la política de contención salarial del Gobierno. Si se concreta, no solo afectaría el poder adquisitivo de los empleados de comercio, sino que sentaría un precedente para intervenir en futuros acuerdos de otros sectores. La presión recae ahora sobre la Secretaría de Trabajo y el liderazgo sindical de Armando Cavalieri, en un pulso que redefine las reglas de la negociación colectiva y podría desencadenar un conflicto de mayor escala.