Irán guarda silencio ante la tregua de Trump, pero su Guardia Revolucionaria aborda un buque en Omán
La tensión en el estrecho de Ormuz escala en medio de un frágil alto el fuego. Mientras el régimen iraní mantiene un silencio oficial ante el anuncio de Donald Trump de prorrogar la tregua, sus fuerzas han ejecutado una acción militar directa. Un portacontenedores fue abordado esta madrugada por una lancha armada de la Guardia Revolucionaria iraní a solo 15 millas náuticas al noreste de Omán, según el Organismo Marítimo del Reino Unido (UKMTO). Este movimiento contradice abiertamente la retórica de negociación y sitúa la crisis marítima en un punto crítico.
La postura de Washington, comunicada por Trump en Truth Social, es ambivalente: extiende la tregua pero mantiene el bloqueo naval sobre el estratégico estrecho. Esta medida es interpretada por Teherán como un acto de guerra. Mahdi Mohamadi, asesor clave del presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, declaró en redes sociales que “el asedio marítimo no difiere del bombardeo” y debe responderse “con una acción militar”. Trump justifica el bloqueo como necesario para forzar un acuerdo, acusando a Irán de no querer que “se cierre” el corredor.
El silencio oficial de Irán, combinado con una acción naval agresiva y declaraciones de altos asesores, señala una estrategia de presión calculada. El incidente cerca de Omán demuestra que Teherán está dispuesto a operar militarmente incluso durante negociaciones anunciadas, aumentando el riesgo de un error de cálculo o una escalada repentina. La persistencia del bloqueo estadounidense y la respuesta iraní mantienen la ruta comercial más vital del mundo bajo una amenaza operativa constante, con implicaciones inmediatas para la seguridad energética global y la estabilidad regional.