Uber Eats y Deliveroo enfrentan denuncia penal en Francia por 'trata de seres humanos' con fines laborales
Cuatro asociaciones francesas de apoyo a repartidores de plataformas de comida a domicilio —entre ellas la Maison des livreurs de Burdeos y la Maison des coursiers de París— presentaron una denuncia penal ante la Fiscalía de París contra Uber Eats y Deliveroo por trata de seres humanos con fines de explotación laboral. La acción, respaldada también por las asociaciones Amal y Ciel, busca que la justicia francesa reconozca formalmente como delito систему de prácticas que los demandantes califican de explotación sistemática de trabajadores vulnerables.
El abogado de los colectivos, Thibault Laforcade, describió la iniciativa como un precedente sin equivalente en Francia. Según su análisis, los elementos recopilados encajan en la definición legal de trata de personas con fines laborales. Las plataformas, detalla la denuncia, operan bajo un modelo que somete a los repartidores a condiciones precarias —pago por entrega, ausencia de contrato laboral, presión constante sobre ratings— sin garantizarles protecciones básicas ni cobertura social, una estructura que los demandantes consideran estructuralmente dependiente de esa vulnerabilidad.
El caso se produce en un contexto de creciente escrutinio regulatorio sobre las plataformas de reparto en Europa. Francia ya había avanzado en años anteriores hacia una reclasificación de los trabajadores de gig economy, y esta denuncia podría acelerar el debate sobre la responsabilidad penal de las empresas. Si la Fiscalía decide abrir investigación, el proceso expondría de forma directa el modelo de negocio de ambas plataformas ante la justicia francesa.