Excongresista David Rivera es condenado por lobby secreto de 50 millones para Venezuela: el caso que expone presión foreign sobre el sistema político de Washington
Un jurado federal en Miami condenó al excongresista republicano David Rivera por asociación delictuosa y otros cinco cargos derivados de una operación de cabildeo no registrado en favor del gobierno venezolano entre 2017 y 2018. La condena llega tras un juicio de cinco semanas en el que los fiscales federales presentaron pruebas que vinculan a Rivera con un contrato de 50 millones de dólares negotiated a través de su consultora privada con la petrolera estatal venezolana PDVSA.
Según la evidencia presentada por la Fiscalía, el objetivo explícito del acuerdo era presionar a miembros del Congreso y funcionarios de la Casa Blanca para facilitar un deshielo en las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Venezuela. La operación contradice de forma directa la imagen pública anticomunista que Rivera construyó durante su carrera política en Florida, primero como legislador estatal y después como congresista por el Partido Republicano.
El caso eleva el nivel de escrutinio sobre mecanismos de influencia foreign en el sistema político estadounidense y plantea interrogantes sobre eventuales incumplimientos de la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA). La magnitud del contrato reportado —50 millones de dólares— sitúa esta operación entre las campañas de lobby extranjero más costosas documentadas en suelo estadounidense en la última década.